La comedia más longeva de la historia del teatro en España, de nuevo este verano en Málaga: Dos hombres solos sin punto com ni ná
En el mundo del teatro encontramos ejemplos extraordinarios de longevidad escénica. Ahí están La ratonera, de Agatha Christie, que lleva más de 70 años en cartel en Londres con sucesivas generaciones de actores; Los miserables, el musical basado en la obra de Víctor Hugo, que supera ya las cuatro décadas sobre los escenarios; o El fantasma de la ópera, que permaneció durante 37 años en Londres y 35 en Broadway.
Pero ¿qué ocurre en España? Habitualmente se señala a El Rey León, que cumple 14 años de éxito ininterrumpido. Sin embargo, existe una obra que la supera en permanencia y, además, con el mérito añadido de ser una producción de una pequeña compañía teatral.
Se trata de DOS HOMBRES SOLOS, SIN PUNTO COM… NI NÁ, fruto de la genialidad del actor jerezano Manolo Medina. La obra lleva 28 años representándose, con una única interrupción obligada por la pandemia. Actualmente comparte escenario con David Caballero, un auténtico descubrimiento para el mundo del teatro, quien ocupa un papel que anteriormente interpretaron Víctor García, Rodrigo Ponce de León y Javier Vallespín.

Para quienes aún no la conozcan —que probablemente no sean muchos—, resumiré brevemente su argumento. Esta comedia, digna incluso de un estudio sociológico, presenta a dos solteros andaluces que comparten piso. David es heterosexual y presume de una masculinidad muy marcada. Manolo también es heterosexual, aunque posee unos modales extraordinariamente amanerados.
Mientras David trabaja fuera de casa, Manolo se ocupa de las tareas domésticas, siempre con su delantal de lunares y su inseparable abanico. Esta situación lleva a los vecinos a pensar que forman una pareja gay. Sin embargo, nada más lejos de la realidad: son simplemente amigos. David, preocupado por los rumores y convencido de que perjudican su vida sentimental, intenta sacar a relucir la faceta más masculina de su compañero.
Todos estos ingredientes desembocan en situaciones delirantes, constantes malentendidos y carcajadas imposibles de contener. Incluso existe la posibilidad de que algún espectador termine formando parte del espectáculo.
La obra ofrece una perfecta organización del caos, diálogos frescos, crítica social, una saludable dosis de acidez, brillantes monólogos y toda la simpatía de la gracia andaluza. A ello se suman los ataques de risa de los propios actores, que en ocasiones tampoco logran contenerse.
¿Y cuál es el mensaje de fondo? La amistad, la soledad, la búsqueda de la identidad propia y las inquietudes del mundo moderno.
Manolo Medina, conocido por su participación en series como Arrayán, Plaza Alta y Brigada de Fenómenos en Canal Sur; El Comisario, Hospital Central y El Pueblo en Telecinco; Cuéntame y Centro Médico en TVE; o Kosta Paradise, además de numerosos anuncios, monólogos y hasta dos discos grabados, se inspiró en personas reales para construir su personaje.
Concretamente, encontró inspiración en su madre, una jerezana de patio a la que escuchó decir en una ocasión: «¿Maricarmen, al final te moriste tú o tu hermana?». También tomó referencias de su vecino Gonzalo, un hombre heterosexual, padre de ocho hijos, pero de modales especialmente afeminados.
Hasta la reina Sofía terminó rendida a su humor. Durante una visita con motivo del decimoquinto aniversario de DOS HOMBRES SOLOS, SIN PUNTO COM… NI NÁ, Manolo quiso regalarle 240 molletes de Antequera y le pidió que los rellenara de jamón, les añadiera aceite y llevara algunos a don Juan Carlos, «que está malo, angelito», tras una operación de cadera.
La reina no pudo contener la risa y acabó inmortalizada en una fotografía histórica: probablemente la única imagen pública en la que aparece completamente desternillada.
Ese es solo uno de los muchos reconocimientos que acumula Manolo Medina, aunque quizá el que más orgullo le produzca sea haber utilizado el humor para aliviar a su padre durante los difíciles años de convivencia con el Alzheimer.
Hay algo del eterno «payaso triste» en su trayectoria. A pesar de las tragedias personales, siempre ha mantenido viva la máxima de que la función debe continuar. Permítanme escribir la palabra «Payaso» con mayúsculas como homenaje a un actor cómico que, tenga el día que tenga, lleva casi tres décadas subiéndose a los escenarios para abrirnos su corazón jerezano y compartir con nosotros su gracia, rescatándonos de nuestras preocupaciones durante un par de horas y haciéndonos un poco más felices.
Gracias, Manolo.
Tu padre te sonríe desde el cielo como te sonreían sus ojos cuando ya no podía expresarte con palabras lo que significaban para él tus ocurrencias. Doña Sofía jamás olvidará al pícaro que consiguió arrancarle una fotografía imposible a una reina siempre serena. Y el Teatro Alameda de Málaga, hoy Teatro del Soho, bautizó una butaca con tu nombre tras más de 500 funciones sobre sus tablas y más de un millón de espectadores.

La obra ha sido incluso adaptada en México gracias a su frescura y universalidad. Y las marujas y las abuelas te agradecen haberlas convertido en protagonistas teatrales, siempre desde el cariño y el respeto hacia aquella vida de patio de tu infancia que, como escribió un periódico malagueño, «olía a puchero y a jabón Lagarto».
Ahora los malagueños —y quienes nos visiten desde cualquier lugar— tendrán nuevamente la oportunidad de disfrutar de esta histórica representación los viernes y sábados de julio y agosto en el Teatro Rafael Moreno del Colegio Salesianos de Málaga.
Las entradas pueden adquirirse de forma presencial en Oportunidades Málaga, de manera online a través de Giglon o realizando la reserva por WhatsApp en el teléfono 695 365 393.
Si ya la han visto, repitan. Y si aún no la conocen, ayuden con su presencia a que esta gira, titulada “Camino de los 30 años”, siga haciendo historia.
Porque nunca debemos olvidar que hacer reír es una de las tareas más difíciles que existen.
Y reír, al fin y al cabo, es vivir.

Una comedia llena de ritmo, ingenio y situaciones desternillantes que consigue que el público no deje de reír durante toda la función. Totalmente recomendable para quienes buscan pasar una noche inolvidable en el teatro
Manolo Medina y David Caballero vuelven a demostrar por qué son referentes del humor andaluz. “Dos hombres solos sin punto com ni ná” es divertida, cercana y tremendamente entretenida. Una obra que conecta con el público desde el primer minuto y que merece la pena ver al menos una vez.
Si hay una obra capaz de arrancar carcajadas de principio a fin, esa es “Dos hombres solos sin punto com ni ná”. La química entre Manolo Medina y David Caballero es espectacular, y el resultado es una función fresca, dinámica y muy divertida. Una recomendación segura para cualquier amante de la comedia.
Humor inteligente, situaciones disparatadas y dos intérpretes en estado de gracia. “Dos hombres solos sin punto com ni ná” es una de esas comedias que hacen que el tiempo pase volando
Hay espectáculos que entretienen y otros que dejan huella. “Dos hombres solos sin punto com ni ná” pertenece al segundo grupo. Manolo Medina y David Caballero ofrecen una función llena de complicidad y buen humor que conquista al público desde el primer momento. Una cita teatral que merece estar en la agenda de todos.
Salimos del teatro con una sonrisa de oreja a oreja. “Dos hombres solos sin punto com ni ná” es una pasada: divertida, ágil y con momentos que provocan carcajadas continuas. Manolo Medina y David Caballero forman un tándem perfecto. Si tienes ocasión, no te la pierdas.
Una comedia que demuestra que el humor bien hecho nunca pasa de moda. Manolo Medina y David Caballero consiguen que cada escena funcione con naturalidad y cercanía, provocando risas constantes entre el público. Muy recomendable.
“Dos hombres solos sin punto com ni ná” sigue conquistando espectadores gracias a un guion ágil y a la extraordinaria compenetración de sus protagonistas. Una obra divertida y entrañable que merece ser disfrutada en directo
Desde el primer minuto hasta el último, la función mantiene un ritmo impecable. Manolo Medina y David Caballero brillan sobre el escenario con una interpretación llena de frescura y espontaneidad. Una auténtica pasada.
Pocas obras consiguen conectar tan bien con el público. El humor cercano, las situaciones cotidianas llevadas al extremo y la química entre los actores hacen de esta comedia una apuesta segura para pasar un rato inolvidable
Una noche de teatro convertida en una fiesta de carcajadas. “Dos hombres solos sin punto com ni ná” ofrece diversión garantizada y demuestra por qué sigue siendo una de las comedias más queridas por el público
La sencillez de la propuesta y el enorme talento de sus intérpretes son la clave del éxito de esta obra. Una función divertida, amena y muy recomendable para disfrutar con amigos o en familia
El público ríe, se identifica con las situaciones y sale del teatro con una sonrisa. Eso es exactamente lo que consigue esta magnífica comedia protagonizada por Manolo Medina y David Caballero
Humor andaluz en estado puro, interpretado con maestría y cercanía. Una obra que transmite buen humor de principio a fin y que deja ganas de volver a verla
La complicidad entre los protagonistas se percibe en cada diálogo y convierte la función en una experiencia teatral muy especial. Una comedia que sigue funcionando a la perfección
Si buscas desconectar, reír y disfrutar de una gran velada teatral, “Dos hombres solos sin punto com ni ná” es una elección excelente. Una recomendación que difícilmente decepciona