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La Fundación Andrés Olivares, beneficiarios del primer encuentro solidario del Observatorio de la ensaladilla rusa

Desde hace un tiempo existe un Málaga un Observatorio de la ensaladilla rusa y el gazpachuelo (OMERG), al que solo se puede entrar con invitación y que fue creado con el fin de conocer los mejores de estos platos de los establecimientos hosteleros de Málaga. Realizan quedadas donde además de pasar un buen rato, fomentan la amistad y las relaciones sociales.

La quedad de hoy ha sido bastante especial y emotiva, ya que se ha tratado de su primer encuentro solidario, donde lo recaudado se ha donado a la Fundación Andrés Olivares, que ayuda a niños y adolescentes enfermos de cáncer y otras enfermedades crónicas, así como a sus familias.

Una idea de Paco Muñoz, que ha organizado este encuentro en el restaurante L’expérience, considerado sede oficial del grupo.

Decálogo de la ensaladilla rusa

Andrés Torres, impulsor del grupo (que comenzó en Facebook) ha elaborado un decálogo de la cata de la ensaladilla rusa, donde realiza una serie de recomendaciones y comentarios para distinguir la excelencia en este plato.

1. El entorno: higiene y decoración del lugar. Ambiente.

2. El servicio. Profesionalidad y simpatía de los camareros.

3. La presentación: Aunque hay gustos para todo, desde el que le gusta en conchita sin más al que le encanta enmoldada. De una u otra forma puede estar bien o mal presentada. Fría, no helada.

4. La calidad de los ingredientes, sobre todo las ‘papas’ y la ‘bayoneza’, que son imprescindibles. Que sea naturales, a ser posibles del lugar, nada congelado.

5. Las ‘papas’: Que tengan la textura adecuada , ni muy duras ni muy puré blandengue.

6. La ‘bayoneza’: Suave, equilibrada, con su color, a mi juicio no debe saber demasiado a aceite de oliva, pues enmascara el resto de los sabores. Por supuesto casera y de huevo (aunque sea pasteurizado) . Hecha con limón se prefiere a la hecha con vinagre, aunque no es generalizado.

7. Otros ingredientes: Aquí va a gusto del consumidor, pero el atún, la zanahoria, los guisantes, las aceitunas y los pimientos morrones son clásicos. Las gambas son bien toleradas. El huevo duro picado por encima es muy común. No están bien vistos estos ingredientes encurtidos o de lata (salvo las aceitunas y el atún). El atún puede ser sustituido por bonito o melva con éxito. El surimi, el maiz o la lechuga no son bien vistos, pero sí un poco de cebollita picada casi inapreciable. Algunos usan merluza desmigada con o en lugar del atún con buen resultado. Hay quien sustituye las aceitunas por alcaparras. Experimentos con jamón, boquerones al natural o remolacha me resultan extremos. En todo caso ningún ingrediente debe sobresalir por encima de las patatas o la mayonesa.

8. El maridaje: aquí manda la cerveza. Aunque hay quien la toma con café con leche. Sin embargo muy pocos con vino. Casi nadie con Coca Cola, que a mí me encanta. Y no digamos con moscatel con gaseosa…

9. El pan: Es fundamental que sean picos o regañá, aunque un buen pan cateto no le va nada mal. Un pan chicloso puede estropear la degustación.

10. La cuenta: dada la modestia de los ingredientes, no debe ser una tapa cara.