El invierno no es excusa: Cristina Galmiche te enseña a cuidar tu cuerpo todo el año
Con la llegada del invierno, muchas personas tienden a olvidarse de su rutina de cuidado corporal, ya que el frío y las bajas temperaturas invitan a centrarse en lo esencial y, por lo general, a dejar de lado las cremas y tratamientos.
Sin embargo, según la experta en belleza y cuidado de la piel, Cristina Galmiche, esta es una costumbre que no deberíamos adoptar, pues los cuidados deben ser constantes a lo largo del año.
«Aunque en invierno solemos dejar de lado ciertos cuidados, lo cierto es que nuestra piel necesita atención constante. No se trata solo de prepararla para la primavera y el verano, sino de mantenerla sana y cuidada durante todo el año. La clave está en una rutina sencilla, pero eficaz«, asegura Cristina.

¿Por qué es más difícil cuidar la piel del cuerpo que la del rostro? Según Cristina Galmiche, los problemas de la piel corporal, como la celulitis, la pérdida de firmeza, la falta de elasticidad, la sequedad o la deshidratación profunda, suelen ser mucho más complicados de tratar que los que afectan al rostro. «Estos problemas están estrechamente relacionados con factores genéticos, hábitos alimentarios poco saludables o la falta de ejercicio físico», asegura la experta.
Para no caer en el olvido de la rutina corporal durante los meses más fríos, Cristina Galmiche recomienda dos claves fundamentales:
- RUTINA CORPORAL EN CASA: TODO EL AÑO
Una rutina sencilla en casa que incluya una exfoliación, una crema regeneradora y un cosmético adecuado a las necesidades de la piel de cada zona. “Si tienes celulitis, un gel anticelulítico, si tienes flacidez, una crema reafirmante. ¡Lo importante es que sigas la rutina durante todo el año!”, explica Cristina Galmiche.

- APARATOLOGÍA CORPORAL PARA ACELERAR RESULTADOS
Además de los cuidados diarios, Cristina destaca la importancia de confiar en la aparatología para tratar problemas más específicos como la celulitis, la grasa localizada o incluso ayudar a conseguir más volumen en los músculos. «La aparatología permite acelerar resultados, y con un mantenimiento adecuado, podrás mantenerlos de forma eficaz«, asegura.

Los centros médico-estéticos Cristina Galmiche fueron los pioneros en España en ofrecer la tecnología Emsculpt Neo de remodelación corporal, avalada por la FDA y la Unión Europea, que reduce hasta un 30% de grasa y gana un 25% de masa muscular en cuatro sesiones. Glúteos, abdomen, muslos y brazos son las zonas más vulnerables al destape. Recuperar el tipo durante el invierno, sin falsas promesas y con resultados de gimnasio, es el objetivo de los tratamientos corporales CabinFit de Cristina Galmiche, que aúnan aparatología de vanguardia y protocolos personalizados, bautizados como fitness inteligente.
La clave, según Galmiche, es no dejar que el frío sea una excusa para abandonar el cuidado corporal, sino integrar estos hábitos en la rutina diaria para obtener una piel más sana y con mejor aspecto todo el año.
Para más información

Dirección: C/ Maestranza nº 4 – 29016 Málaga
Teléfono: 951552200
WhatsApp: 722318530
Web: www.cristina-galmiche.com

El invierno no es una pausa para el autocuidado, es una oportunidad. Mientras nos abrigamos con capas y tejidos cálidos, también deberíamos proteger nuestra piel y nuestro cuerpo. El frío, el viento y la calefacción resecan, apagan y debilitan. Cuidarnos en invierno no es un lujo: es una forma de respeto hacia nosotros mismos.
Cuando bajan las temperaturas, solemos olvidar nuestra piel bajo bufandas y abrigos. Sin embargo, el invierno es una de las estaciones más agresivas para el cuerpo. Hidratación, descanso y nutrición adecuada son claves para llegar a la primavera con una piel sana y un cuerpo equilibrado. El verdadero bienestar no entiende de estaciones
Cuidar la piel en invierno es tan importante como hacerlo en verano. El frío extremo, los cambios bruscos de temperatura y el aire seco afectan directamente a su salud. Escuchar al cuerpo, hidratarlo desde dentro y desde fuera, y adaptar nuestras rutinas es esencial para mantenernos fuertes, luminosos y saludables durante los meses fríos.
Existe la falsa idea de que el cuidado corporal es solo cosa del verano. Pero el invierno también deja huella. Piel sensible, sequedad, fatiga y tensión corporal son señales claras de que necesitamos prestar más atención. Cuidarnos durante el invierno es prevención, equilibrio y amor propio.
El invierno invita a bajar el ritmo, pero no a descuidarnos. Nuestra piel y nuestro cuerpo trabajan más de lo que creemos para protegernos del frío. Darles el cuidado que necesitan —hidratación, movimiento y descanso— es clave para sentirnos bien por dentro y reflejarlo por fuera.
El invierno exige más de nuestro cuerpo de lo que imaginamos. Las bajas temperaturas no solo enfrían el ambiente, también afectan la piel, las articulaciones y la energía. Cuidarnos en esta estación es un acto de prevención que se refleja en bienestar a largo plazo
La piel no entra en hibernación durante el invierno. Al contrario, necesita atención constante para combatir la sequedad y la sensibilidad. Adaptar nuestras rutinas y escuchar las señales del cuerpo es clave para mantener una belleza saludable y natural durante todo el año 🙂 🙂
El autocuidado invernal va más allá de cremas y tratamientos. Implica descanso, movimiento consciente y una alimentación que nutra desde dentro. Cuando cuidamos el cuerpo de forma integral, la piel responde con fuerza y vitalidad incluso en los meses más fríos
Invierno no significa descuido. Aunque pasemos más tiempo cubiertos, nuestra piel sigue necesitando atención. Pequeños hábitos diarios marcan la diferencia y nos ayudan a atravesar la estación con más energía, confort y bienestar.
El frío, el viento y los cambios de temperatura son enemigos silenciosos de la piel. Cuidarla en invierno no es solo una cuestión estética, sino de salud. La constancia durante esta temporada es la base para una piel fuerte durante el resto del año
El invierno invita a recogernos, a bajar el ritmo y escucharnos más. Ese momento de calma también es ideal para reconectar con nuestro cuerpo y atender sus necesidades. Cuidarnos en invierno es una forma de acompañarnos con amabilidad
Así como cambiamos nuestro armario según la estación, también deberíamos adaptar el cuidado del cuerpo. El invierno pide más hidratación, más protección y más atención. Ignorarlo se nota; cuidarlo, también.